El relevamiento nacional evidenció una suba sostenida de las poblaciones del vector, con registros destacados en el centro-norte y máximos en San Jerónimo Norte. También se detectaron niveles moderados de individuos portadores de CSS, lo que aporta información clave para el manejo sanitario futuro.
El último relevamiento de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis registró un incremento significativo de las poblaciones de la chicharrita del maíz en distintas regiones del país durante la segunda quincena de marzo, con alta presencia en la región centro-norte —incluida Santa Fe— y casos destacados como San Jerónimo Norte. Aunque la actual campaña se encuentra mayormente a salvo de infecciones, especialistas recomiendan reforzar el monitoreo de trampas y la observación de síntomas foliares para anticipar riesgos futuros.
Qué muestra el 39° informe de la Red de Monitoreo
El 39° relevamiento de la Red, correspondiente al período entre el 17 de marzo y el 1 de abril, muestra una marcada suba en las poblaciones del vector, en un contexto donde la campaña 2025/26 no presenta riesgos generalizados de infecciones por Spiroplasma (CSS). Sin embargo, la dinámica observada y la aparición de síntomas en algunas localidades encendieron una señal de atención técnica.
“Es importante seguir generando información sobre todo el patosistema, monitoreando trampas y cultivos, remitiendo insectos a la red entomológica para establecer su infectividad e inspeccionando síntomas foliares, para establecer cómo evolucionan las distintas situaciones”, señaló Alejandro Vera, coordinador de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis.
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En términos regionales, el crecimiento poblacional fue generalizado, con mayor intensidad en las zonas endémicas del NOA y NEA, donde el 67% de las localidades alcanzó la categoría más alta de capturas (más de 100 adultos por trampa). En ambas regiones predominan cultivos en estadios reproductivos, lo que favorece el desarrollo del vector.

En el Litoral, el 70% de las trampas registró presencia, con niveles variables, mientras que en la región centro-sur el incremento fue más moderado, pasando de 20% a 39% de localidades con detecciones.
San Jerónimo Norte, entre los puntos con mayores capturas
Para Santa Fe y la región centro-norte, el 87% de las localidades monitoreadas registró presencia de la chicharrita, con un 46% en la categoría más alta. En este contexto, se destacaron las capturas en San Jerónimo Norte, donde se contabilizaron 1077 adultos por trampa, uno de los valores más elevados del informe.
Este comportamiento elevó el promedio regional por encima de los 212 adultos por trampa en lotes de maíz, confirmando una tendencia de crecimiento poblacional sostenido en esta etapa del ciclo.
En paralelo, el informe incorporó resultados sobre la presencia del patógeno en insectos vectores. A partir de análisis realizados mediante PCR en febrero en localidades del NOA, se detectaron niveles moderados de individuos portadores de Corn Stunt Spiroplasma (CSS): 17% en Metán (Salta), 17% en Isca Yacu y 13% en El Palomar (Santiago del Estero), sobre muestras de 30 adultos en cada caso. Estos datos aportan información clave sobre la infectividad potencial de las poblaciones relevadas.
Una oportunidad para mejorar el manejo del sistema sanitario
Desde la Red remarcan que este escenario, lejos de implicar un riesgo inmediato para la campaña en curso, representa una oportunidad para mejorar el conocimiento y manejo del sistema. “Hubo un fuerte aumento de chicharritas, y es una gran oportunidad para estudiar mejor el manejo”, indicaron en el informe.
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En ese sentido, la recomendación técnica es clara: intensificar el monitoreo tanto de trampas como de síntomas en plantas, junto con el seguimiento de la infectividad del vector, con el objetivo de generar información que permita prevenir eventos sanitarios de mayor impacto en campañas futuras.
