El Senado volvió a postergar la firma de un dictamen para actualizar la ley. Fundación Barbechando sostuvo que el debate ya no depende de información técnica, sino de una definición política.
El debate por un nuevo Marco Regulatorio para los biocombustibles volvió a quedar abierto este miércoles en el Senado. El plenario de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda pasó nuevamente a cuarto intermedio, sin dictamen y en medio de cruces entre bloques, aunque fijó una nueva reunión para el próximo miércoles.
Para Fundación Barbechando, la tercera postergación consecutiva dejó al descubierto que la principal dificultad ya no pasa por la falta de diagnósticos o propuestas. Tras un año de reuniones, exposiciones y proyectos presentados por distintos bloques, la entidad consideró que la definición pendiente es política.
«Lo que falta no es información, es voluntad política para cerrar el tema», planteó la fundación. Advirtió además que cada nueva dilación mantiene vigente el marco actual y, por lo tanto, «la demora no es neutral».
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Una propuesta para subir los cortes y abrir el mercado
El texto que impulsa el oficialismo reúne varios de los puntos que surgieron durante la discusión. Propone elevar el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil del 7,5% al 10% y el de bioetanol en las naftas del 12% al 15%, con vigencia a los doce meses de sancionada la ley.

En el caso del bioetanol, se mantendrían 6 puntos porcentuales para la caña de azúcar y otros 6 para el maíz. El porcentaje restante quedaría abierto, sin restricciones sobre la materia prima utilizada.
La iniciativa también plantea reemplazar el actual sistema de asignaciones por un mercado electrónico único, de acceso público, donde elaboradores y mezcladores puedan ofertar precios y volúmenes. Además, habilita contratos a término de libre negociación.
El esquema de precios máximos sería sustituido por precios de referencia calculados según la paridad de importación. El valor de mercado sería libre, aunque la ley contemplaría mecanismos excepcionales para autorizar importaciones cuando se superen determinados parámetros.
Límites a la concentración y transición hasta 2031
La propuesta incorpora restricciones para evitar una mayor concentración del mercado. En bioetanol, ninguna empresa podría superar el 20% del volumen anual destinado al corte obligatorio.
Para el biodiésel, el límite sería del 14% por empresa o grupo económico dentro del segmento de firmas no integradas. La autoridad de aplicación también podría requerir la intervención del organismo de defensa de la competencia ante eventuales prácticas prohibidas.
El proyecto establece, además, una transición hasta el 31 de diciembre de 2031. Durante ese período se reduciría gradualmente la porción reservada a las empresas no integradas y crecería el volumen sometido a negociación libre.
También se incorporaría el coprocesamiento de materias primas no fósiles en refinerías, con límites anuales, mientras que los volúmenes por encima de la mezcla obligatoria quedarían liberados para su comercialización.
Tensión entre bloques y cambio en la presidencia
La reunión de este miércoles tuvo un elemento adicional: se incorporó al temario un séptimo proyecto, presentado por un senador del justicialismo, para crear un Régimen de Promoción Federal para la Producción de Biocombustibles.

El peronismo opositor pidió tiempo para revisar el nuevo expediente antes de avanzar con la firma. Desde el oficialismo, en cambio, varios senadores reclamaron acelerar el tratamiento y dictaminar durante la misma jornada. Finalmente, el plenario volvió a pasar a cuarto intermedio.
En ese contexto también se confirmó el cambio de autoridades en la comisión de Minería, Energía y Combustibles. Flavio Fama, de la UCR de Catamarca, dejó la presidencia que ejercía desde el año pasado y fue reemplazado por la salteña Flavia Royon, de Primero los Salteños y autora de uno de los proyectos en discusión.
El próximo miércoles, otra oportunidad para definir
Según Barbechando, existen acuerdos que permiten avanzar. El reparto del mercado del bioetanol entre maíz y caña de azúcar, por ejemplo, quedó reflejado en el texto base después de años de disputa entre ambos sectores.
La entidad sostuvo que la capacidad productiva y la industria instalada ya existen, mientras que la falta de un marco regulatorio de largo plazo condiciona nuevas inversiones. «El diagnóstico está hecho y todos los sectores involucrados ya expusieron», señaló.
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Por eso, la próxima reunión aparece como una instancia para resolver una discusión que lleva años. Si el Senado vuelve a levantarse sin dictamen, advirtió Barbechando, el actual esquema dejará de sostenerse solo por falta de acuerdos y la continuidad del status quo empezará a parecer una decisión política.
