La máquina fue evaluada en trigo, maíz, soja y girasol, con pruebas de comportamiento agronómico y mecánico. También se comprobó su desempeño en suelos blandos, húmedos y compactados, además de su operatividad en transporte.
La nueva sembradora Argentun-Max de Giorgi salió de la fábrica para enfrentar una prueba diferente: más de 2.500 hectáreas de trabajo en condiciones reales de producción. El programa de validación recorrió campos de Santa Fe, Córdoba, Santiago del Estero y Chaco, con distintos cultivos, ambientes y situaciones de suelo.
El equipo de Investigación y Desarrollo de la empresa sometió la máquina a implantaciones de trigo, maíz, soja y girasol. Las evaluaciones incluyeron su comportamiento agronómico, mecánico y operativo, con especial atención sobre la uniformidad de siembra, el copiado del terreno, la estabilidad de los cuerpos y la capacidad de adaptación a diferentes condiciones.
Precisión de siembra en distintos ambientes
Durante las pruebas, la Argentun-Max trabajó sobre suelos compactados, terrenos blandos y harinosos, sectores con exceso de humedad y ambientes predominantemente ganaderos. En esas situaciones mantuvo estabilidad operativa y uniformidad de implantación.
Uno de los ensayos permitió medir su desempeño a una velocidad de 8,5 km/h. En esa condición, la máquina alcanzó un 98% de singularidad, mientras sostuvo una implantación uniforme y un comportamiento estable.

Las evaluaciones también comprobaron la uniformidad de la profundidad de siembra, el correcto copiado del terreno y la distribución de las semillas. Desde la firma indicaron que estos ensayos permitieron ajustar distintos aspectos de la máquina antes de su llegada al mercado. «Los resultados se comprueban en el lote«, fue la premisa que guió el programa de validación realizado por la empresa.
Agricultura de precisión y manejo variable
La Argentun-Max incorpora equipamiento para agricultura de precisión, con herramientas orientadas a adaptar la aplicación de insumos a las características de cada ambiente.
Durante las pruebas se evaluaron sistemas de siembra y fertilización variable, accionamiento eléctrico y corte cuerpo por cuerpo. Estas prestaciones permiten modificar la dosificación según el potencial productivo de cada sector del lote.
El objetivo de los ensayos fue verificar el funcionamiento de estos sistemas junto con el desempeño general de la sembradora en condiciones productivas diferentes.
Cómo respondió en suelos blandos y con humedad
Otro de los aspectos evaluados fue la capacidad de tránsito en terrenos blandos y con exceso hídrico. En estas situaciones, la configuración de la máquina y la distribución del peso favorecieron la flotación del conjunto.
La cantidad de ruedas y la distribución de las cargas contribuyeron a reducir el riesgo de enterramiento y a mantener la estabilidad durante la labor.
Las pruebas permitieron así incorporar situaciones de trabajo que exceden las condiciones ideales de implantación y comprobar la respuesta de la sembradora frente a diferentes estados del suelo.
Una sembradora que también fue evaluada en transporte
La validación incluyó además los movimientos fuera del lote. La Argentun-Max cuenta con un sistema de pliegue frontal que reduce la trocha hasta 3,30 metros para el traslado. La dirección hidráulica asistida, operable desde el tractor, facilita las maniobras y permite realizar giros con mayor precisión.
Durante el transporte, todas las ruedas apoyan sobre el terreno y distribuyen el peso entre los distintos cuerpos de la máquina. De esta manera, disminuye la carga concentrada sobre la lanza y el enganche del tractor.
Otro de los ensayos comprobó el cambio entre las posiciones de transporte y trabajo, una operación que puede realizar una sola persona.
Más de 2.500 hectáreas para validar el desarrollo
El recorrido por cuatro provincias y cuatro cultivos permitió a Giorgi evaluar la sembradora en una diversidad de ambientes productivos antes de su incorporación al mercado.
La empresa señaló que la información obtenida durante las pruebas sirvió para realizar ajustes y confirmar el comportamiento estructural, agronómico y operativo de la máquina.
Con esta etapa, la Argentun-Max completó un proceso que combinó desarrollo industrial, ensayos de campo y evaluación en situaciones reales de producción. El desafío fue comprobar que las prestaciones diseñadas en fábrica pudieran sostenerse frente a las distintas condiciones que presenta un lote.
