La provincia realizará una prueba piloto para evaluar la comercialización de carne de jabalí. El objetivo es reducir los daños que esta especie exótica provoca en la producción agropecuaria.
La provincia de Santa Fe se apresta a realizar una prueba piloto para evaluar la posibilidad de darle una utilidad comercial a la carne de jabalí, como estrategia para el control de esta especie exótica que genera grandes pérdidas en la producción agropecuaria.
Durante la reciente Expo Rural de Palermo, el director de Ganadería, Facundo Mendez, indicó a AIRE Agro que la iniciativa, impulsada por los ministerios de Desarrollo Productivo y de Ambiente y Cambio Climático, busca articular acciones entre cazadores, frigoríficos y gobiernos locales.
En una primera etapa, que se realizará en el norte santafesino, se buscará “determinar cuánto tiempo puede transcurrir desde que el animal es abatido por el cazador hasta que llega a un frigorífico”, con el objetivo de darle una salida comercial a esa carne en condiciones higiénico-sanitarias aptas para el consumo.
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Una prueba piloto en el norte santafesino
La prueba, precisó, se hará en la zona de Villa Ocampo y Villa Ana. “La idea es ver qué potencial tiene esa carne para que tenga un rédito económico y contribuir a eliminar este problema, que es bastante grande”, dijo en referencia a los perjuicios que genera el jabalí tanto en la agricultura como en la ganadería.
Para ello, explicó, se utilizará la sala de faena móvil ubicada en Villa Ana, que cuenta con cámara frigorífica. “En una primera etapa se van a faenar entre cinco y diez animales para evaluar cuánto tiempo se conserva la carne sin descomponerse hasta llegar al frigorífico”, señaló. Además, anticipó que “el frigorífico Vicentín Faenas, de Villa Ocampo, está interesado en la comercialización”.
Según Mendez, el esquema que se analiza toma como referencia la experiencia de Estados Unidos, donde “se realiza la industrialización de la carne y lograron posicionarla con buen valor en el mercado”.
El desafío sanitario de la carne de jabalí
Uno de los aspectos centrales del proyecto es el control sanitario. La carne deberá someterse obligatoriamente al análisis de triquinosis, ya que los jabalíes son susceptibles a esta enfermedad al igual que los cerdos domésticos.
“Hay un estudio del Conicet que determinó que hasta un 30% de los jabalíes o chanchos salvajes dieron positivo a triquinosis”, advirtió el funcionario.

Pérdidas en agricultura y ganadería
Mendez sostuvo que “los costos y los daños que están ocurriendo en la región son importantes” y mencionó pérdidas estimadas de entre 20 y 25 hectáreas diarias en la agricultura, además de perjuicios en la ganadería menor. Por ese motivo, indicó que también se evalúa la utilización de trampas como herramienta de control.
Al respecto, explicó que los jabalíes “no solamente comen, sino que rompen” lotes completos de cultivos. Además, señaló que afectan la producción ganadera. “Se habla de disminución en las crías de ovejas y también de terneros”, afirmó. Al ser omnívoros, explicó, una vez que consumen carne quedan “cebados”. “Hay reportes de productores ovinos que hablan de una disminución del 30 al 40% de las crías”, agregó.
Una especie en expansión
Frente a esta problemática, extendida en gran parte del país, el Ministerio de Ambiente habilitó la caza de jabalíes durante todo el año, al igual que la del ciervo axis, otra especie exótica invasora que genera daños productivos.
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El funcionario añadió que, si bien no existe una estimación precisa de la población de estas especies, desde Nación calcularon que “se tiene que eliminar entre un 70 y un 80% para que bajen los problemas”. Además, remarcó que los inconvenientes no se limitan al sector productivo, ya que “producen muchos accidentes de tránsito en rutas”.
Por todo ello, remarcó que “lo estamos tomando muy en serio porque afecta mucho a la región”. Si bien sostuvo que no existen zonas particularmente “calientes”, indicó que la problemática “está más centrada en el norte, pero avanza en toda la provincia”.
