Las negociaciones salariales volvieron a fracasar en Rosario pese a la cercanía del vencimiento de la conciliación obligatoria. Empresas y gremios mantienen diferencias sobre la forma de actualizar los salarios y la próxima audiencia aparece como una instancia clave.
La paritaria aceitera sigue sin encontrar una salida y la amenaza de un nuevo conflicto en las plantas y terminales cerealeras vuelve a sobrevolar al sector. Este jueves, una nueva reunión entre las empresas y los sindicatos terminó otra vez sin avances, en un escenario de creciente tensión luego de varias semanas de negociaciones fallidas y tras el antecedente del paro nacional que estuvo a punto de paralizar la actividad a fines de mayo.
El encuentro se realizó en Rosario con la intención de acercar posiciones antes de la próxima audiencia prevista en la Secretaría de Trabajo. Sin embargo, las diferencias entre ambas partes continúan sin resolverse y el conflicto salarial permanece abierto.
La nueva reunión tampoco logró destrabar la negociación
Según informó la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC), la reunión tuvo como eje una propuesta para establecer una actualización mensual de salarios en función de la inflación informada por el INDEC.
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Desde la entidad empresaria remarcaron que los salarios del sector acumulan una actualización cercana al 14% desde enero y sostuvieron que el objetivo es garantizar que los ingresos acompañen la evolución de los precios de ahora en adelante.

No obstante, el sector empresario aseguró que «no se ha avanzado» en la discusión y atribuyó la falta de acuerdo a que los dirigentes sindicales mantienen planteos que, según su visión, tienen «efectos políticos nacionales contra el Gobierno».
El principal punto de disputa
La propuesta de la industria consiste en aplicar ajustes salariales mensuales siguiendo el índice de inflación oficial, mecanismo que considera suficiente para preservar el poder adquisitivo de los trabajadores.
Esa postura ya había sido presentada durante las reuniones anteriores y fue ratificada nuevamente esta semana. Desde CIARA sostienen que están dispuestos a firmar un acuerdo basado en ese esquema y afirman que permitiría que «nadie pierda su poder adquisitivo».
Los sindicatos, por su parte, todavía no aceptaron esa alternativa, lo que mantiene estancada la negociación paritaria.
Un conflicto que se arrastra desde mayo
La disputa comenzó a escalar a fines de mayo cuando el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA) y la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (FTCIODyARA) anunciaron un paro por tiempo indeterminado en todas las plantas del país.
La medida surgió tras el rechazo gremial a una propuesta empresarial que contemplaba un aumento del 0% para mayo y posteriores ajustes vinculados a la inflación. La intervención de la Secretaría de Trabajo mediante la conciliación obligatoria evitó la paralización de la actividad y abrió una instancia de negociación que, hasta ahora, no logró acercar posiciones.
La próxima audiencia será decisiva
Tras el nuevo fracaso de las conversaciones, las expectativas de ambas partes quedaron puestas en la reunión prevista para el próximo martes en la Secretaría de Trabajo.
Desde la industria señalaron que esperan que en ese encuentro los sindicatos acepten y firmen la propuesta presentada para que los ajustes puedan trasladarse a los salarios del mes siguiente.
Mientras tanto, la negociación continúa en un punto de alta sensibilidad para la agroindustria. Si las diferencias persisten y no aparece una salida consensuada, volverá a instalarse la posibilidad de medidas de fuerza en uno de los sectores clave para el ingreso de divisas de la Argentina.
