El Gobierno habilitó la comercialización de dos nuevos eventos biotecnológicos, entre ellos un maíz con protección contra insectos lepidópteros plaga. Las evaluaciones oficiales concluyeron que son seguros para el agroecosistema y aptos para el consumo humano y animal, mientras que su incorporación podría ampliar las herramientas disponibles para el manejo productivo.
La incorporación de nuevos eventos biotecnológicos al sistema productivo argentino sumó este viernes un nuevo capítulo con la autorización oficial para la comercialización de dos organismos genéticamente modificados. Entre ellos se destaca un maíz que incorpora protección contra determinados insectos lepidópteros plaga y recibió evaluaciones favorables en materia ambiental, sanitaria y comercial.
El maíz COR-ØØ121-4, bajo la lupa de los organismos técnicos
El nuevo evento de maíz fue evaluado en las tres instancias exigidas por la normativa vigente antes de obtener la autorización comercial para todo uso. Según el análisis de la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA), el material “no presenta nuevos riesgos o riesgos incrementados respecto del cultivo de otros maíces” y su liberación “es tan segura como la de cualquier maíz comercial”.
La modificación genética confiere protección frente a ciertos insectos lepidópteros plaga, una característica orientada a mejorar el manejo sanitario del cultivo y reducir el impacto de estas especies sobre el rendimiento.
En paralelo, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) concluyó que el maíz portador del evento “es tan seguro y no menos nutritivo que su contraparte convencional”, por lo que fue considerado apto para el consumo humano y animal.
Bioseguridad y manejo: una condición antes de llegar al mercado
Aunque la autorización comercial quedó habilitada, la inscripción de cultivares que incorporen este evento en el Registro Nacional de Cultivares estará condicionada a un requisito adicional.

La empresa deberá presentar y obtener la aprobación de un Plan de Manejo de Resistencia de Insectos (PMRI), exigencia prevista por la normativa de bioseguridad para minimizar el desarrollo de resistencia en las poblaciones de plagas objetivo.
Además, la resolución establece que la firma tendrá la obligación de comunicar de manera inmediata cualquier nueva evidencia científica que pueda modificar las conclusiones que respaldaron la autorización, bajo apercibimiento de que esta pueda ser revocada.
Sin objeciones para el consumo ni para las exportaciones
Las evaluaciones oficiales también contempladon el impacto comercial del nuevo material.
La Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional determinó que, de acuerdo con el conocimiento comercial disponible, “no se identifican riesgos significativos para las exportaciones” del grano proveniente de este evento, una consideración relevante para la inserción del producto en los principales mercados internacionales.
Con ese dictamen favorable se completó el circuito técnico requerido para la autorización, que incluye la evaluación ambiental, la inocuidad para alimentos y alimentos balanceados y el análisis de sus implicancias comerciales.
Dos nuevos eventos que amplían la oferta biotecnológica
Junto con el maíz COR-ØØ121-4, el Gobierno también aprobó un nuevo evento de soja genéticamente modificada, ampliando la cartera de materiales disponibles para la producción nacional.
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Estas autorizaciones forman parte de la cadena regulatoria que habilita el ingreso de nuevas semillas mejoradas al mercado argentino y permiten avanzar en los registros necesarios para su comercialización y eventual participación en los flujos de exportación de granos.
En los fundamentos de la resolución, la normativa recuerda que cada autorización se analiza “caso por caso” y únicamente se concede luego de cumplir todos los requisitos técnicos establecidos para garantizar la seguridad del evento y su utilización en el sistema agropecuario.
