El conflicto internacional ya genera tensión en el mercado de insumos agrícolas y obliga a extremar la planificación de cara a la próxima siembra. En diálogo con AIRE Agro, el gerente comercial de granos de la Cooperativa Guillermo Lehmann analiza el impacto sobre la disponibilidad de fertilizantes, los precios y la logística, y explica cómo se están anticipando para sostener el abastecimiento al productor.
La guerra en Medio Oriente no es un tema lejano para el agro argentino. El conflicto iniciado a fines de febrero entre EE.UU., Israel e Irán, con el cierre del estrecho de Ormuz y la paralización de buques comerciales, ya impacta en los precios internacionales, en la logística y en el abastecimiento de insumos clave como los fertilizantes.
Anticiparse para que no falte: la estrategia de la cooperativa ante la incertidumbre
Desde la Cooperativa Guillermo Lehmann, advierten que el escenario obliga a extremar la planificación, aunque destacan que la entidad llega a este contexto con stock asegurado y una campaña productiva sólida que permite “defenderse mejor” frente a la crisis global.
Así lo señaló a AIRE Agro el ingeniero agrónomo Franco Simeoni, gerente comercial de granos de la cooperativa, quien explicó que la incertidumbre internacional ya se traslada a los mercados agrícolas. “No hay dudas de que puede haber impacto en los precios de la soja y el maíz. Cuando el petróleo sube, los granos acompañan directa o indirectamente”, afirmó, y subrayó que este contexto exige “aprender a leer el tablero y tomar decisiones correctas, sin apresurarse”.
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Uno de los focos de mayor preocupación es el mercado de fertilizantes, especialmente los nitrogenados, dada la relevancia de Medio Oriente en la provisión de energía y químicos. Simeoni reconoció que “va a haber insumos claves donde vamos a tener que trabajar duramente para poder satisfacerlos, sobre todo por una cuestión de disponibilidad”, pero aclaró que la cooperativa actuó a tiempo: “Hicimos una lectura anticipada y tomamos posición en varios insumos críticos”.

En ese sentido, confirmó que hoy cuentan con una base de stock que garantiza el arranque de la campaña de trigo y eventuales refertilizaciones en maíces tardíos, aunque no descartó dificultades si el conflicto se prolonga: “Es una guerra: todos saben cuándo empieza, nadie cuándo termina”.
Logística exigida: puertos saturados y el desafío de mover la cosecha
En materia logística, el escenario también aparece tensionado. A las rutas marítimas afectadas por el conflicto se suman complicaciones internas derivadas de cosechas muy voluminosas y puertos saturados. “Lograr que la logística se maneje de forma fluida no es fácil”, admitió Simeoni, aunque remarcó que, por el lado de la cooperativa, hoy esa fluidez está garantizada. La articulación con Asociación de Cooperativas Argentinas permite, según explicó, sostener el ritmo de descarga y comercialización que necesita el productor.
El contexto internacional adverso contrasta, sin embargo, con un escenario agrícola regional muy favorable. La cooperativa viene de una campaña triguera “excepcional”, con récord de acopio, un girasol con rindes cercanos a máximos históricos y un volumen de maíz de primera que no se veía en años en el centro-norte santafesino. “En cantidad de granos, la zona y el productor se encuentran en una posición muy buena. Nos agarra una crisis mundial en el mejor escenario posible, tenemos con qué defendernos”, resumió Simeoni.
Oportunidades para una buena planificación de la campaña
Ese respaldo productivo no elimina los desafíos, pero sí ofrece margen para planificar. “La agricultura tiene que continuar. Producir cada vez más y profesionalizarse es lo único que le asegura estabilidad al productor”, sostuvo, al tiempo que remarcó el rol de la cooperativa en garantizar insumos, financiamiento y logística en un contexto de costos cada vez más ajustados.
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Mientras tanto, la entidad se prepara para un hito institucional: el próximo 19 de marzo se realizará la Expo Lehmann, una apuesta fuerte hacia el productor. Simeoni anticipó que habrá demostraciones a campo de soja y maíz, comparaciones de híbridos y una rueda de negocios con condiciones exclusivas.
“La idea es que el productor tenga un motivo real para ir: hacer buenos negocios y llevarse la sensación de que valió la pena”, explicó. Anticipó que los asistentes accederán a “paquetes” en condiciones especiales «que no se repetirán en el resto del año» y que incluirán semillas, seguros, tasas y opciones de pago únicas, pensados para un año donde decidir bien será tan importante como producir.
