CRA alertó por la imprevisibilidad que enfrentan los productores, el deterioro de la cadena de pagos y el impacto social que ya comienza a sentirse en las regiones avícolas. La entidad reclamó instancias de diálogo con todos los actores para resguardar la continuidad productiva y el empleo.
Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) alertó sobre un escenario de “zozobra e imprevisibilidad” que atraviesan los productores avícolas frente a la delicada situación de Granja Tres Arroyos, una de las principales empresas del sector.
La entidad advirtió sobre el inicio de un corte en la cadena de pagos, el riesgo de desabastecimiento y un panorama que amenaza con llevar al quebranto al primer eslabón productivo, al tiempo que llamó a impulsar instancias de diálogo responsable con participación del Estado y la Justicia.
Antecedentes que marcan al entramado avícola argentino
En un comunicado difundido por su Comisión de Avicultura, CRA señaló que la actual coyuntura remite a crisis ya conocidas en la actividad, que dejaron un saldo de trabajadores y productores damnificados. “Hay historias que, lamentablemente, parecen repetirse en la cadena avícola argentina”, sostuvo la entidad, al recordar los antecedentes de empresas como San Sebastián, Praver y Cresta Roja, cuyos colapsos impactaron de lleno en el entramado productivo.
La preocupación se reavivó ante la situación que atraviesa Granja Tres Arroyos, que en los últimos meses avanzó en procesos de reestructuración que incluyeron cierres de plantas, atrasos en el pago de salarios y ajustes operativos. Según CRA, estas medidas se dan en un contexto de crisis financiera y productiva que “genera incertidumbre en toda la cadena”.

El comunicado repasó además los distintos factores que históricamente incidieron en las crisis del sector avícola, entre ellos escenarios macroeconómicos adversos, estructuras de costos difíciles de sostener y problemas sanitarios y comerciales, como el impacto de la hepatitis o la caída de exportaciones.
En el caso actual, la entidad aclaró que “aún no existen elementos concluyentes que permitan determinar las causas definitivas de la crisis”, aunque remarcó que el impacto social y productivo ya se proyecta con fuerza, especialmente en regiones donde la avicultura es un pilar del desarrollo local.
El primer eslabón productivo, al borde del quebranto
Desde la perspectiva de los productores integrados, CRA describió un presente marcado por la incertidumbre. “Hoy los productores atraviesan situaciones de zozobra e imprevisibilidad, ya que no hay certidumbre alguna”, afirmó la entidad.
En ese marco, advirtió que la continuidad de la producción comienza a verse comprometida, con problemas en la provisión de alimentos en las granjas y “situaciones de desabastecimiento” incipientes.
A la par, el comunicado alertó sobre el deterioro de la cadena de pagos. “Empieza a romperse con consecuencias profundamente dañosas”, señaló CRA, y describió un escenario “complejo, triste y nefasto” para el primer eslabón productivo. Según la entidad, los productores integrados carecen de margen para reconvertir su actividad, lo que los deja “en las puertas del quebranto”.
Frente a este panorama, CRA planteó la necesidad de encarar una salida institucional. “Entendemos necesario avanzar hacia procesos de diálogo responsable entre todos los actores involucrados”, indicó, y reclamó la participación activa del Estado y la intervención de los organismos judiciales correspondientes.
Finalmente, la entidad subrayó que la transparencia y un abordaje integral de la problemática serán determinantes para resguardar la continuidad de la producción, el empleo y la sustentabilidad de las economías regionales vinculadas a la avicultura.
