El mapa de precipitaciones muestra un escenario muy contrastante en Santa Fe, con aportes que resultan insuficientes para el maíz en el sur y excesos que complican al girasol en el norte. Técnicos destacan el alivio general, pero advierten sobre diferencias marcadas según cultivo, estado fenológico y región.
Las lluvias registradas entre el jueves 8 y este viernes 9 de enero en gran parte de la provincia de Santa Fe dejaron acumulados muy dispares, con marcas que fueron desde apenas 1 milímetro en el sur provincial hasta picos cercanos a los 180 milímetros en el norte.
Por el momento, el evento no alcanzó para cortar una racha seca que empezaba a comprometer el tramo final del maíz temprano en la región núcleo, pero mejoró de manera significativa los perfiles hídricos en el centro-norte santafesino, aunque en algunas zonas causará demoras operativas y complicaciones puntuales,.
En el departamento 9 de Julio, recientemente declarado en emergencia agropecuaria por sequía, las lluvias fueron en general abundantes y marcan un punto de inflexión tras un año con fuerte déficit hídrico.
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Zona núcleo: el maíz todavía necesita más agua
Previo a estas lluvias, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario advertía que las reservas de agua en la región núcleo —que incluye el centro-sur de Santa Fe— habían caído de manera significativa respecto de un mes atrás. Buena parte del área se encontraba con reservas escasas, una situación que comenzaba a condicionar la evolución del maíz temprano. Los relevamientos técnicos advertían que las lluvias resultaban determinantes para asegurar el llenado de granos, el último componente clave del rinde.
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Sin embargo, hasta el momento en el centro-oeste santafesino las lluvias fueron muy escasas. Desde El Trébol, en el departamento San Martín, el ingeniero agrónomo Pablo Ponzio señaló que apenas se registraron 3 milímetros. “Venimos flojitos, necesitamos agua”, resumió. Indicó que comienzan a observarse pequeños focos de arañuela, asociados a la falta de humedad, aunque aclaró que los cultivos “no están sufriendo estrés” por ahora.
En la zona, los maíces requieren agua para completar correctamente el llenado de granos, mientras que las sojas “están lindas” y no muestran signos de deterioro. “Tenemos agua abajo y, por suerte, las temperaturas son bajas, así que no hay un estrés térmico fuerte”, explicó, aunque advirtió que estas lluvias “eran salvadoras para tirar bien todo enero”, especialmente si se produce un repunte térmico.
Centro-norte: perfiles recargados y complicaciones operativas
Al norte, en el departamento 9 de Julio, el escenario fue diferente. En Tostado se midieron 91 milímetros y en varias localidades los registros superaron los 100. Desde esa ciudad, el ingeniero agrónomo Ricardo Mercau comentó que hay girasoles que ya habían sido tratados con desecantes para cosecha y que estas lluvias no resultan favorables para esos lotes. “Esas plantas ya no consumen agua y ahora va a demorar hasta que haya piso; además, se pueden empezar a caer”, explicó.

En Villa Minetti, donde el acumulado alcanzó los 180 milímetros en dos días, el técnico Amílcar Martel destacó que el volumen de agua “complica la siembra y lo recién sembrado”, pero remarcó que “es buenísimo para lo que ya estaba implantado” y para recomponer los perfiles de cara a las siembras posteriores al girasol. En la zona se transita simultáneamente la campaña de siembra de soja y maíz y la cosecha de girasol, por lo que el balance general de las lluvias fue calificado como positivo.
El noroeste y la emergencia agropecuaria como telón de fondo
Martel también se refirió a la reciente declaración de emergencia agropecuaria en varios distritos del departamento 9 de Julio. Señaló que el maíz fue el cultivo más afectado: “Fracasó totalmente; muchos se picaron porque ni siquiera llegaron a hacer una mazorca”. Esos maíces se habían sembrado en agosto, aprovechando lluvias inusuales, con el objetivo de escapar a la presión de la chicharrita, pero terminaron expuestos a la sequía.
El girasol, en cambio, mostró un mejor desempeño en la región, especialmente en las siembras tardías. Los rindes oscilaron entre 700 y 1.000 kilos por hectárea en los planteos tempranos y alcanzaron hasta 3.000 kilos en los lotes que están por trillar ahora.
En 2025 la zona acumuló entre 600 y 610 milímetros, cuando lo normal es alrededor de 850, lo que implica un faltante de entre 150 y 200 milímetros, aun considerando esas precipitaciones atípicas de invierno.

Con las lluvias recientes, Martel destacó que “el grueso de las hectáreas que se están sembrando ahora lo hacen en condiciones normales, con muy buena implantación”, gracias a la buena recarga de humedad y a la pausa posterior que permitió avanzar con las labores.
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En el resto del centro-norte santafesino, los registros fueron moderados a abundantes y contribuyeron a mejorar la situación hídrica. En los departamentos San Cristóbal, Vera y General Obligado se midieron acumulados generalizados de entre 70 y más de 120 milímetros, mientras que en San Justo, Castellanos y Las Colonias los valores fueron más heterogéneos y, en general menores, en torno a 30 a 60mm.
Ránking de lluvias por departamentos
Departamento 9 de Julio
- Villa Minetti – 180 mm
- A. Pini – 160 mm
- Logroño – 130 mm
- Pozo Borrado – 115 mm
- Montefiore – 100 mm
- Tostado – 91 mm
- Est. San Cayetano – 90 mm
- Gato Colorado – 80 mm
Departamento General Obligado
- Avellaneda – 80 mm
- Reconquista – 75,5 mm
- Departamento Vera
- Fortín Olmos – 100 mm
- Calchaquí – 90 mm
- Margarita – 85 mm
- Intiyaco – 73 mm
- Vera – 70 mm
- La Gallareta – 70 mm
- Santa Lucía – 60 mm
- Golondrina – 50 mm
- Los Amores – 46 mm
- Tartagal – 28 mm
- Garabato – 27 mm
Departamento San Cristóbal
- San Cristóbal – 121,2 mm
- Arrufo – 120 mm
- Huanqueros – 112 mm
- Villa Trinidad – 107 mm
- La Rubia – 102 mm
- Ceres – 95 mm
- Hersilia – 95 mm
- Ambrosetti – 91 mm
- Suardi – 90 mm
- San Guillermo – 88 mm
- Humberto – 85 mm
- Monte Oscuridad – 84 mm
- Colonia Rosa – 82 mm
- Aguara Grande – 70 mm
- La Clara – 45 mm
Departamento San Justo
- La Camila – 70 mm
- La Criolla – 68 mm
- Pedro Gómez Cello – 65 mm
- San Martín Norte – 60 mm
- Colonia Dolores – 58 mm
- Vera y Pintado – 56 mm
- Colonia Esther – 55 mm
- Naré – 54 mm
- Videla – 54 mm
- Luciano Leiva – 52 mm
- Marcelino Escalada – 50 mm
- Ramayón – 50 mm
- Colonia Angeloni – 50 mm
- San Justo – 48 mm
- Gobernador Crespo – 48 mm
- Cayastacito – 47 mm
- San Bernardo – 47 mm
- Colonia Silva – 45 mm
- La Penca – 41 mm
- Los Saladillos – 30 mm
Departamento Castellanos
- Tacural (zona rural) – 90 mm
- Humberto Primo – 85 mm
- Sunchales – 51 mm
- Rafaela – 40 mm
- Colonia Aldao – 40 mm
Departamento Las Colonias
- Elisa – 56 mm
- ABC – 42 mm
- Felicia – 40 mm
- Nuevo Torino – 38 mm
- Esperanza – 30 mm
- Pilar – 24 mm
- Franck – 22 mm
- San Jerónimo Norte – 22 mm
- San Jerónimo del Sauce – 18 mm
- San Carlos Centro – 16 mm
- San Agustín Pueblo – 15 mm
- Matilde – 13 mm
Departamento San Jerónimo
- Gessler – 13 mm
- Gálvez – 10 mm
Departamento San Martín
- Pueblo Irigoyen – 4,4 mm
- Carlos Pellegrini – 4,2 mm
- El Trébol – 3 mm
Departamento Belgrano
- Montes de Oca – 1,2 mm
