Desde la Asociación de Productores Porcinos de Santa Fe analizaron la situación del sector, luego de que se conocieran datos de un enero positivo.
Luego de que el último informe de PORMAG revelara un enero satisfactorio para la actividad porcina en el inicio de 2026 en Argentina, las voces del sector en Santa Fe aportan una mirada cauta pero optimista. En diálogo con AIRE Agro, Adolfo Franke, vicepresidente de la Asociación de Productores Porcinos de Santa Fe (Apporsafe), explicó los desafíos que enfrenta el productor santafesino en un mercado que busca estabilizarse en medio de las importaciones abiertas.
“Durante enero crecieron las exportaciones y bajaron las importaciones«, ratificó Franke y explicó que esta situación está vinculada a un mercado que, «por la incertidumbre económica y electoral del año pasado, estuvo muy complicado”, recordando también que el ingreso de carne desde Brasil a precios competitivos mitigó gran parte de la diferencia de precio que el cerdo tenía a favor frente a la carne bovina.
Franke describió un 2025 donde los costos de producción subieron muy por encima del valor del producto: “El precio del cerdo se incrementó un 12% contra una inflación del 31% hacia fin de año”. En este contexto, el dirigente de Apporsafe remarcó que el sistema económico actual, aunque «más real», es «más duro» con quienes no logran estándares de eficiencia.
“En la provincia hay jugadores fuertes y eficientes, pero también pequeños productores. Hoy, la rentabilidad está asociada directamente a la eficiencia. Al que no logra una performance eficiente le cuesta mucho generar ingresos”, advirtió.
El «toque» que falta: exportar subproductos a China
Para Apporsafe, el gran salto de competitividad para los productores de Santa Fe y el país depende de una firma clave: el protocolo para exportar subproductos a China, algo que también viene buscando el sector bovino a través del IPCVA.
Franke explicó que esto cambiaría radicalmente la ecuación económica de la media res, algo que definió de la siguiente manera:
- El problema actual: «Hoy el capón está entre 2.000 y 2.200 pesos el kilo, pero cuando el industrial vende la cabeza, la vende a 400 pesos. Esos 1.800 pesos de diferencia se los tiene que cargar a los cortes cárnicos (bondiola, paleta, entre otros)», detalló.
- La oportunidad: Si se habilita el mercado chino para subproductos, la tonelada que hoy se liquida a 300 o 400 dólares pasaría a valer 1.500 dólares, evitando cargar costo a otros cortes.
“Esto mejoraría la integración de la media res y nos haría mucho más competitivos frente a las importaciones”, analizó Franke.
Santa Fe como jugador estratégico
La provincia de Santa Fe cuenta con grandes establecimientos que continúan invirtiendo y apostando a la integración vertical. Según Franke, el sector es optimista pero necesita que el país termine de estabilizarse y se eliminen las trabas burocráticas pendientes.
“Brasil exporta lo que produce Argentina, nos faltan dos o tres condiciones técnicas. Hay una ventana de oportunidad importante para el crecimiento del sector”, concluyó el referente de Apporsafe.

