El último Monitor de Relaciones Insumo-Producto de CONINAGRO muestra una mejora significativa del poder de compra en la ganadería, con caídas de hasta 47% en los kilos de ternero necesarios para adquirir tierra frente al promedio de los últimos cinco años. En cambio, los granos exhiben avances parciales y la lechería y la yerba mate continúan con relaciones desfavorables en varios costos clave.
Para comprar una hectárea de campo se necesita casi la mitad de terneros que hace cinco años, o una camioneta se paga con 30 toneladas menos de soja que en la campaña pasada. Estos son algunos de los cambios que muestran las relaciones de poder de compra del agro en 2025, según el último Monitor de Relaciones Insumo-Producto, elaborado por CONINAGRO.
Relaciones insumo-producto: qué muestran los datos sobre precios, costos y competitividad
Los datos indican que la ganadería atraviesa uno de sus mejores momentos relativos, los granos exhiben una recuperación gradual aunque todavía incompleta, la lechería combina mejoras de largo plazo con retrocesos interanuales, y la yerba mate continúa siendo el sector más rezagado, con un poder de compra que, pese a cierta mejora frente a 2024, sigue muy por debajo de los niveles históricos.
El trabajo repasa fue elaborado en base a información de Agroseries-CREA, Matba-ROFEX, Márgenes Agropecuarios y el análisis de Juan Manuel Garzón y el equipo de Data Miazzo.
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De acuerdo con el informe, el análisis de las relaciones insumo-producto permite medir cuántos kilos o litros de producción primaria se requieren para adquirir bienes, servicios o insumos clave, y comparar esa capacidad tanto frente al año anterior como respecto del promedio de los últimos cinco años.
Granos: mejora interanual del poder de compra, pero todavía lejos del promedio histórico
En el caso de los granos, el Monitor señala una mejora lenta pero sostenida respecto de la campaña pasada. Por ejemplo, para comprar un kilo de fertilizante fosfatado (DAP) se necesitan actualmente 2,4 kilos de soja, frente a los 2,8 kilos requeridos en 2024, lo que implica una mejora interanual del 12%. En términos históricos, la relación también es algo mejor que el promedio de los últimos cinco años, cuando se necesitaban 2,6 kilos.
Una tendencia similar se observa en bienes de mayor valor. Para adquirir una camioneta, hoy se requieren 104 toneladas de soja, un 23% menos que el año pasado y un 11% menos que el promedio quinquenal. En el caso de la tierra, la mejora es aún más marcada: una hectárea agrícola en zona maicera demanda 45,5 toneladas de soja, frente a 55 toneladas en 2024 y 64 toneladas en el promedio de cinco años.
Sin embargo, el informe advierte que esta recuperación no es homogénea: frente a la hacienda, la soja perdió poder de compra, ya que para comprar un kilo de ternero hoy se necesitan 10,7 kilos de soja, un 6% más que el año pasado y 32% más que el promedio histórico.
La ganadería, el rubro con mayor mejora del poder de compra en 2025
La hacienda, justamente, es el rubro que muestra el mejor desempeño general. Según el Monitor, los precios ganaderos se ubican por encima del promedio de los últimos años, mientras que muchos costos no acompañaron esa suba. Como resultado, el poder de compra de la ganadería mejoró entre 15% y 20%, tanto en la comparación interanual como frente al promedio de los últimos cinco años.
Los números lo confirman: para comprar un tractor, hoy se necesitan 38,7 toneladas de ternero, contra 47,8 toneladas en 2024 y 45,2 toneladas en el promedio quinquenal. En el caso de la tierra, una hectárea de campo de cría requiere 735 kilos de ternero, cuando el año pasado demandaba 909 kilos y el promedio histórico ascendía a 1.385 kilos. La única excepción destacada por el informe es la relación novillo-ternero, que muestra una mejora más acotada y sigue siendo un punto de atención para los sistemas de engorde.
Leche: recuperación frente a la historia y retrocesos frente al último año
La lechería presenta un panorama más mixto. El trabajo señala que, si bien las relaciones interanuales no resultan favorables en varios casos, sí se observan mejoras cuando la comparación se hace contra el promedio de los últimos cinco años. Para comprar una tonelada de maíz hoy se necesitan 552 litros de leche, frente a 421 litros en 2024, lo que implica un deterioro interanual del 31%, aunque todavía se ubica levemente por debajo del promedio histórico de 579 litros.
En otros rubros, la mejora es más clara: la compra de una ternera lechera requiere 1.998 litros de leche, un 11% menos que el año pasado y un 25% menos que el promedio quinquenal. Sin embargo, los costos laborales continúan siendo una restricción: para pagar un salario de empleado rural se necesitan 1.903 litros de leche, un 19% más que en 2024 y 21% más que el promedio de los últimos cinco años.
La yerba mate continúa siendo el sector más comprometido. El Monitor advierte que, aunque algunos indicadores mejoraron respecto de 2024, esa mejora se apoya en una base muy baja. En términos reales, la actividad perdió alrededor del 40% de su poder de compra frente a insumos estratégicos como el gasoil, el salario rural y los fertilizantes, y las relaciones siguen siendo claramente desfavorables cuando se las compara con el promedio de los últimos cinco años.



