Con valores sostenidos en Cañuelas, un mercado de invernada que sigue en niveles históricamente altos y un consumo interno activo, el inicio del ciclo muestra solidez en el frente doméstico. A eso se suma un escenario internacional que comienza a convalidar mejores precios para la carne argentina, con definiciones clave en China, Estados Unidos y la Unión Europea.
La firmeza de los precios de la hacienda, un consumo interno que se mantiene activo, valores históricamente altos en la invernada y la cría, y un escenario internacional que comienza a convalidar mejoras en los precios de la carne configuran un inicio de año favorable para la ganadería argentina.
Así lo refleja el informe mensual de la Asociación Argentina de Angus, elaborado por la consultora AZ-Group, que describe un contexto general de viento a favor para los negocios del sector, apoyado tanto en factores domésticos como en definiciones clave de los principales mercados de destino de la carne vacuna.
Cañuelas: consumo activo y cotizaciones sostenidas pese a la estacionalidad
En el plano local, el Mercado Agroganadero de Cañuelas mostró en enero un comportamiento firme pese a la habitual desaceleración estacional. El consumo interno sostuvo un buen nivel de actividad en los principales centros urbanos y los valores de la hacienda consolidaron las subas registradas durante el último trimestre de 2025, con incrementos cercanos al 25%.
LEÉ MÁS►La ganadería redefine su calendario: recría, feedlot y el impacto en los precios
El bajo volumen operado durante el mes contribuyó a reforzar el interés comprador, mientras que el precio de la carne vacuna acumuló una suba interanual del 70%, ubicándose sensiblemente por encima de la inflación. Desde el análisis se señala, no obstante, que la evolución del poder adquisitivo de los salarios actuará como un factor de moderación para futuros ajustes.
Dentro de este contexto, la categoría vaca aparece con perspectivas de recuperación, impulsada por la mejora en los valores convalidados por los importadores chinos. A su vez, para febrero se anticipa un faltante de hacienda liviana, situación que podría aportar mayor firmeza a las cotizaciones en el mercado de referencia.
Invernada y cría: valores altos y un desafío centrado en la eficiencia productiva
El mercado de invernada y cría también exhibe señales positivas. Si bien durante enero los precios de los terneros registraron una pausa, e incluso algunas correcciones bajistas, los valores actuales se mantienen en niveles elevados, con subas cercanas al 87% en la comparación interanual.
El informe destaca que la principal preocupación del momento no está centrada en el mercado, sino en las condiciones climáticas, debido a la escasez de precipitaciones en varias zonas ganaderas. Aun así, la condición general de la hacienda es buena y se espera que los terneros lleguen a la zafra con mayor peso que el año anterior.
En este escenario, el desafío para 2026 aparece claramente definido en términos productivos. Con precios altos en todas las categorías, el desempeño económico de los planteos estará cada vez más ligado a la eficiencia, apoyada en la selección genética, el manejo forrajero, la sanidad y una gestión más intensiva de los sistemas productivos.
Un escenario externo que respalda la firmeza de precios en 2026
Las señales más contundentes llegan desde el frente externo. En su análisis “Nuevo año, nuevas reglas”, Paloma Fontana describe un mercado internacional marcado por nuevas definiciones comerciales, especialmente vinculadas a los sistemas de cuotas.
China, principal destino de la carne argentina, estableció una nueva cuota anual de importación con el objetivo de proteger a sus productores locales, lo que implica una reducción moderada del volumen respecto del año previo. Sin embargo, la necesidad de sostener el abastecimiento interno, en un contexto de crecimiento del consumo y mejora del poder de compra de su población, llevó a los importadores a mostrar una mayor disposición a pagar mejores precios. Esto ya se reflejó en subas de entre 16% y 20% en dólares para cortes destinados a ese mercado hacia fines de enero.
Brasil, otro actor central del comercio mundial de carne, enfrenta un cambio de ciclo ganadero que derivaría en una reducción de su producción y de sus exportaciones durante 2026. A esto se suma una menor cuota asignada por China, lo que obligará al país vecino a redireccionar parte de su oferta hacia otros destinos. En este marco, Argentina observa con expectativa el comportamiento brasileño, dado su rol como segundo proveedor del mercado chino y su capacidad para cubrir eventuales espacios de demanda.
Un punto destacado del inicio del año fue la firma del acuerdo comercial entre Argentina y Estados Unidos, que habilita un nuevo cupo de exportación con arancel cero para 2026. Este volumen adicional representa una porción relevante de las exportaciones argentinas recientes y genera una competencia directa con China por productos similares, lo que abre un escenario de puja de precios favorable para el exportador local.
LEÉ MÁS►Ganaderos y frigoríficos evalúan el acuerdo comercial con EE.UU.: oportunidades y desafíos
En paralelo, el mercado europeo continúa ofreciendo señales positivas. La cuota Hilton se mantiene en valores elevados y la demanda se muestra firme, con una alta capacidad de pago. Los avances —aunque aún no definitivos— en el acuerdo entre la Unión Europea y el MERCOSUR refuerzan las expectativas, especialmente ante la posibilidad de reducir aranceles y ampliar los volúmenes habilitados, en un contexto de oferta ajustada para el próximo año.


