Los milimetrajes variaron fuertemente según la zona, con aportes justos en áreas agrícolas clave y acumulados excepcionales en el norte provincial. Técnicos advierten que el impacto real se verá en los próximos días, mientras la campaña sigue condicionada por la evolución del clima.
El fin de semana extra largo de carnaval dejó buenas lluvias en gran parte de la provincia de Santa Fe, con registros dispares que variaron entre lo necesario para los cultivos amenazados por la sequía, algunas zonas con valores exiguos y una franja en el centro-norte donde los acumulados superaron los 300 milímetros.
Sur provincial: alivio justo para la soja y señales de recuperación
En la región sur, donde la Bolsa de Comercio de Rosario había advertido que la soja de primera requería al menos 40 milímetros de inmediato para frenar la caída de rindes, hubo acumulados que se aproximaron a esa cifra y, en algunos casos, la superaron, como en Pujato (52,2 mm), Gödeken (40 mm), Rufino (44 mm) y Rosario (54,6 mm).
Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA), indicó a AIRE Agro que, a priori, las lluvias llegaron a tiempo, con registros útiles en los alrededores de Rosario, incluso con un acumulado acorde a la media para la primera quincena de febrero. Sin embargo, hacia el sur no tuvieron la misma suerte.
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Los cultivos “estaban en un nivel muy crítico” cerca de Rosario y “los milímetros fueron los necesarios”, afirmó. En cambio, “nos genera dudas hacia la costa, desde el departamento Constitución hacia el sur hasta Baradero”, donde los lotes estaban más complicados y los milímetros fueron menores. “Vamos a ver el impacto en los cultivos a partir de lo que comenten los técnicos”, aclaró.
Otro dato positivo es que, “por suerte, siguen los pronósticos de lluvias” en la región. “De a poco, y sufriendo, va mejorando la campaña, que fue tan complicada en enero y los primeros días de febrero”, resumió.
Centro y norte: lluvias intensas, caminos complicados y exceso hídrico
Hacia el centro de la provincia, los registros fueron muy similares, con acumulados en torno a los 40 mm en San Carlos o 30 mm en Rafaela (aunque en la cabecera de Castellanos los días previos habían recibido 43 mm).
Pero hacia el norte hubo una franja, concentrada en el departamento San Cristóbal, donde se acumularon más de 300 milímetros. “Entre Capivara, La Clara, La Lucila, Ñanducita y Villa Saralegui hubo entre 250 y 320 milímetros”, reportó el ingeniero agrónomo Ricardo Gallo.
Lógicamente, los caminos de tierra quedaron muy complicados, pero sin mayores inconvenientes a nivel productivo. “El campo está bien, se puede salir; pero está difícil para hacer las pasturas en los tambos porque no hay piso. Va a mejorar, seguramente”, resumió.

Cosecha en pausa: girasol y maíz, los más afectados por la inestabilidad
En tanto, en los departamentos del norte las descargas fueron dispares. En Vera se registraron entre 20 y 50 milímetros antes del fin de semana. En General Obligado variaron entre 15 y 60 mm (con máximos en Colmena, con 90 mm, y 87 mm en Guadalupe Norte). En cambio, en 9 de Julio solo se dieron lluvias en Villa Minetti y zona, en un rango de 15 a 45 mm, pero hacia el sur del departamento, en Tostado, fueron nulas.
“Hace falta más para normalizar la demanda de los cultivos de mayor desarrollo”, dijo el asesor Amílcar Martel sobre los lotes en el domo de Minetti. Pero en torno a la cabecera departamental “se puso crítico” el panorama agrícola, debido a que los suelos tienen menor capacidad para soportar períodos sin lluvias.
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Desde el Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) reportaron en los últimos siete días acumulados superiores a 270 mm en el centro, este y sureste de los departamentos San Cristóbal, San Justo y San Javier; entre 110 y 195 mm en el norte de Castellanos, norte de Las Colonias y norte de San Jerónimo; e inferiores a 100 mm en el resto del centro-norte provincial.
Esta inestabilidad puso en pausa los procesos de cosecha de girasol y maíz de primera, mientras que resultó muy beneficiosa para las sojas de primera, que se encuentran transitando el llenado de granos.
