La ganadería encuentra en el pasto su principal aliado para capturar el ciclo favorable de precios. Con costos bajos de implantación y un mercado internacional demandante, las pasturas vuelven a ocupar un rol central en los sistemas productivos.
Con precios firmes para la carne, costos de implantación históricamente bajos y una demanda internacional que supera la oferta, la ganadería argentina atraviesa una coyuntura que vuelve estratégicas las inversiones en sistemas pastoriles. Desde la Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales aseguran que la siembra de pasturas y verdeos se posiciona hoy como una de las decisiones productivas más rentables y seguras del sector.
Costos relativos en mínimos históricos
El análisis del contexto muestra una relación de precios particularmente favorable. El costo de implantación de pasturas, medido en kilos de novillo según el Índice Novillo del Mercado Agroganadero, se ubica alrededor de un 35% por debajo del promedio histórico. En términos productivos, esto implica que, con una conversión estimada de 15 kilos de materia seca por kilo de carne, los primeros pastoreos permiten recuperar prácticamente toda la inversión inicial.
LEER MÁS► Argentina fortaleció su perfil exportador con récords en carne y economías regionales
Un mercado internacional que sostiene los precios
A este escenario interno se suma un marco internacional que refuerza la firmeza de los valores. Estados Unidos enfrenta el nivel de stock bovino más bajo de las últimas seis décadas y se ha convertido en un comprador activo. China consolida su rol como mercado de volumen, pero también incrementa la demanda de cortes de mayor calidad.
En paralelo, Brasil avanza hacia una etapa de retención de vientres tras años de elevada faena, lo que recortará su oferta exportable. La Unión Europea, condicionada por regulaciones ambientales, y Australia, en pleno proceso de recomposición de stocks, también muestran limitaciones para expandir su producción.
Rigidez estructural y previsibilidad en Argentina
En el plano local, la ganadería argentina mantiene una rigidez estructural que refuerza la previsibilidad del negocio. El stock bovino permanece prácticamente estancado desde hace dos décadas, mientras la población y la demanda externa continúan creciendo. Esa brecha entre oferta y consumo actúa como sostén de los precios y fortalece las expectativas positivas de mediano plazo.
LEER MÁS► Después de 19 años, Entre Ríos volvió a exportar carne ovina a Medio Oriente
El pasto como eje de la estrategia productiva
Frente a una demanda global insatisfecha y un proceso de recomposición del rodeo que avanza lentamente, el desafío pasa por producir más kilos de carne sin incrementar proporcionalmente los costos. En este esquema, el pasto vuelve a ocupar un rol central.
La mejora en la eficiencia de la cría y la extensión de las recrías permiten alcanzar mayores pesos de faena y una mejor dilución de los costos fijos. Experiencias regionales, como la de Uruguay, demuestran que los sistemas pastoriles pueden lograr pesos promedio más elevados mediante recrías más largas y mejor manejo forrajero.
Ventanas de oportunidad para la siembra
El escenario técnico abre oportunidades concretas para la toma de decisiones productivas. Entre ellas, se destacan la reconversión de áreas agrícolas marginales en praderas, la incorporación de verdeos entre cultivos con alto retorno económico, la recuperación de campos degradados o bajos anegados y la mayor disponibilidad de lotes tempranos para verdeos de invierno.
Si bien el consumo de semillas de pasturas y ryegrass anual creció más de 30% en el último año, aún se mantiene por debajo de los niveles históricos, lo que evidencia un amplio margen para recomponer la base forrajera.
Sembrar bien para aprovechar la coyuntura
Para capitalizar este contexto favorable, los especialistas subrayan la importancia de una implantación eficiente. El uso de semilla legal y de calidad, junto con la aplicación de tecnología de procesos, resulta clave para asegurar el establecimiento de las pasturas y garantizar la disponibilidad de forraje.
Una oportunidad poco frecuente para la ganadería
La ganadería atraviesa una combinación de factores poco habitual: costos relativos de implantación en mínimos históricos, precios atractivos y una demanda global firme. En ese marco, invertir en la siembra de pasturas y verdeos aparece no solo como una decisión productiva, sino como una estrategia económica de largo plazo para fortalecer la competitividad del sistema ganadero argentino.


