Las precipitaciones mejoraron el estado hídrico del maíz temprano en sectores del norte santafesino, aunque persisten contrastes dentro de la provincia. A corto plazo se esperan nuevas lluvias, mientras que hacia los próximos meses crece la atención sobre un posible El Niño y su impacto en la campaña.
Las lluvias del último fin de semana permitieron una recomposición de las reservas de humedad para los maíces de primera al norte de la región pampeana pero no en la zona núcleo, donde los milimetrajes resultaron insuficientes. El centro norte de Santa Fe fue claramente beneficiado, aunque sobre el este de la región se generaron excesos.
Mientras el corto plazo anticipa nuevos episodios de inestabilidad con lluvias de variada intensidad sobre el territorio provincial, el escenario de mediano plazo sigue marcado por déficits hídricos leves a moderados hasta fines del verano, en un contexto climático que comienza a mostrar señales de transición hacia un evento El Niño, con proyecciones internacionales que no descartan una intensidad significativa hacia la primavera.
Dónde mejoraron las reservas de humedad y dónde siguen las limitaciones
De acuerdo con el Reporte semanal de Eventos Meteorológicos Destacados de la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA), elaborado a partir de las lluvias y temperaturas registradas entre el 5 y el 11 de enero, las precipitaciones recientes favorecieron un aumento de las reservas hídricas para los maíces de primera en el norte de Córdoba, centro norte de Santa Fe y el NEA. Este escenario contrasta con la persistencia de áreas con déficit hídrico en La Pampa, San Luis y sectores del oeste y sur de la provincia de Buenos Aires, donde las lluvias continúan siendo insuficientes para revertir el balance negativo.
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En Santa Fe, la mejora en los perfiles de humedad resulta clave para el desarrollo del maíz temprano, en un momento fenológico sensible para el cultivo. La ORA indica que el sur provincial mantiene reservas regulares a escasas debido a los insuficientes milímetros caídos el fin de semana.
Qué lluvias se esperan en los próximos días y en qué zonas
En el corto plazo, el Pronóstico Semanal del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT) anticipa condiciones de buen tiempo hasta este martes, con ascenso de las temperaturas y baja probabilidad de tormentas aisladas de verano en el sur provincial. A partir del miércoles, se espera un gradual desmejoramiento de las condiciones en toda la provincia.
- El sur de Santa Fe sería la región menos afectada por el evento de inestabilidad, con lluvias y tormentas aisladas entre miércoles y viernes, acumulados estimados entre 5 y 25 milímetros, aunque con posibilidad de valores puntualmente superiores.
- En el centro provincial, la desmejora sería más marcada hacia el jueves, con probables lluvias y tormentas, algunas localmente fuertes, y registros acumulados que podrían ubicarse entre los 20 y 70 milímetros, especialmente hacia el norte de esa región.
- El norte santafesino aparece como la zona con mayor impacto, con lluvias y tormentas entre el jueves y parte del viernes, acumulados previstos entre 20 y 80 milímetros y la chance de superarse de manera localizada.
El viento se mantendría del sector norte hasta el miércoles, rotando luego al sur entre jueves y viernes, lo que favorecería una mejora progresiva de las condiciones desde el viernes hacia el sábado. El próximo fin de semana se perfila con tiempo estable y un leve descenso térmico.

De La Niña al posible El Niño: señales que empiezan a consolidarse
Más allá del corto plazo, el Informe Semestral del CMMC-SAT, que analiza la situación meteorológica entre enero y julio de 2026, advierte que las lluvias tenderían a mantenerse con déficit leve a moderado en la mayor parte de Santa Fe hasta marzo. A partir de abril, se observa una tendencia hacia la normalización, con la posibilidad de algunos excesos localizados.
El informe también destaca señales relevantes a escala oceánica. El actual evento de “Niña débil” tendría su final con el verano, dando paso a condiciones neutrales durante el otoño y a una transición hacia un evento El Niño desde el próximo invierno argentino. El análisis de la temperatura de los océanos muestra un Atlántico más cálido, lo que podría favorecer aportes adicionales de humedad y generar excesos puntuales de precipitaciones, especialmente por la persistencia de temperaturas superficiales elevadas en la zona del anticiclón de Santa Elena.
En línea con este diagnóstico, las probabilidades oficiales del ENSO publicadas por la NOAA y actualizadas al 8 de enero indican un 60% de chances de desarrollo de El Niño para el trimestre agosto-septiembre-octubre.

Si bien el pronóstico de consenso apunta actualmente a una intensidad moderada, los mapas incluidos en el informe muestran un calentamiento del Pacífico ecuatorial hacia junio y julio, un indicador que mantiene la atención puesta en la evolución del fenómeno y en su posible impacto sobre la campaña agrícola 2025/26, especialmente si el evento se consolida y se intensifica durante la primavera.

