La entidad respaldó el planteo de las provincias frente a la posible decisión de la Unión Europea de dejar de importar biodiésel argentino elaborado a partir de soja. Al mismo tiempo, solicita al gobierno provincial que reglamente la Ley 14.366 de Buenas Prácticas Agropecuarias para fortalecer la defensa ambiental del sistema productivo provincial.
La Confederación de Asociaciones Rurales de Santa Fe (CARSFE) expresó su respaldo al planteo impulsado por la Región Centro frente a la intención de la Unión Europea de restringir la compra de biodiésel argentino, al tiempo que solicitó al gobierno provincial acelerar la reglamentación de la Ley 14.366 de Buenas Prácticas para la Producción Agropecuaria Sostenible. La entidad considera que contar con un marco normativo claro sobre sustentabilidad permitirá reforzar la defensa del sistema productivo local ante cuestionamientos ambientales externos.
El reclamo de la Región Centro frente a la Unión Europea
El posicionamiento se dio tras un encuentro realizado durante Expoagro 2026, en el que participaron autoridades y representantes del sector productivo de las provincias de la Región Centro. Allí se analizó la preocupación generada por la posible decisión europea de modificar sus criterios ambientales para los biocombustibles, una medida que podría afectar directamente al biodiésel elaborado en Argentina a partir de aceite de soja.
El presidente de CARSFE, Berardo Vignatti, participó de la reunión junto al vicepresidente de la entidad, Juan Priotti, y al término del encuentro expresó la inquietud del sector frente al impacto potencial de la medida.
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“El eje principal de la reunión fue la preocupación generada a partir de la postura de la Unión Europea respecto a dejar de importar biodiésel argentino”, señaló. Según explicó, se trata de una situación que “podría afectar la competitividad de toda la cadena oleaginosa, de la producción primaria hasta la industrialización, en donde pone en riesgo el valor agregado que genera toda esta actividad dentro de nuestro país”.

Por qué la Unión Europea cuestiona el biodiésel producido con soja
La preocupación del sector se vincula con la revisión que actualmente realiza la Comisión Europea de sus metodologías ambientales. En ese proceso se analiza reclasificar a la soja como un cultivo de “alto riesgo de Cambio Indirecto del Uso del Suelo” (ILUC, por sus siglas en inglés).
Este concepto sostiene que la expansión de cultivos destinados a biocombustibles puede desplazar otras producciones hacia áreas no cultivadas, lo que indirectamente podría provocar deforestación y mayores emisiones de carbono a escala global. Hasta ahora el principal cultivo señalado bajo este criterio era el aceite de palma, pero la Unión Europea evalúa incluir también a la soja.
Si esa reclasificación se concreta, el biodiésel producido a partir de aceite de soja —que constituye la totalidad del biodiésel que exporta Argentina— dejaría de contabilizarse dentro de los objetivos de energía renovable de los países europeos. En la práctica, esto implicaría perder el “sello verde” que habilita su comercialización en ese mercado, lo que podría traducirse en una fuerte caída o virtual interrupción de las compras.
En ese contexto, desde CARSFE destacaron la importancia de la articulación institucional entre entidades productivas y los distintos niveles de gobierno para afrontar el desafío. “Entendemos que esta problemática nos compete a todos. Desde el sector sabemos en qué condiciones producimos y contamos con las herramientas necesarias para desmitificar las acusaciones que plantea la Unión Europea”, afirmó Vignatti.

El dirigente también señaló que la situación es confusa, a poco de haberse cerrado un acuerdo comercial entre ambos bloques económicos. “Resulta llamativa esta noticia en el contexto actual, donde existen avances importantes en la relación del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, lo cual parecería ir en una dirección distinta a ese tipo de planteos”, sostuvo.
El pedido de CARSFE para reglamentar la ley de Buenas Prácticas en Santa Fe
En paralelo al respaldo al planteo regional, la entidad rural puso el foco en la necesidad de consolidar herramientas normativas a nivel provincial que permitan respaldar la sustentabilidad del sistema productivo santafesino.
En ese sentido, CARSFE consideró clave avanzar en la reglamentación de la Ley 14.366 de Buenas Prácticas para la Producción Agropecuaria Sostenible, sancionada en diciembre de 2024 por la Legislatura provincial. La norma busca promover prácticas productivas que garanticen el cuidado del ambiente, la trazabilidad y la sustentabilidad de la actividad agropecuaria.
Para Vignatti, poner operativa esta norma permitirá reforzar la posición del sector frente a los cuestionamientos internacionales. “Es fundamental poder avanzar hacia dentro de la provincia en la reglamentación de la ley de buenas prácticas agropecuarias para contar con el marco normativo claro que respalda el cuidado del ambiente y la sustentabilidad de la producción dentro del territorio de la provincia”, afirmó.
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Según agregó, esa herramienta también reforzaría los argumentos ante los europeos. “Esto nos va a permitir demostrar con hechos las condiciones en la cual hoy los productores producimos y desmitificar muchas de las acusaciones que se plantean desde la Unión Europea, ya que hoy gran parte y casi la totalidad de la producción santafesina se da en áreas no deforestadas”, concluyó.
