El informe de diciembre mostró un escenario más ajustado para las economías regionales, con mayoría de actividades en amarillo y rojo por precios que no acompañaron la inflación y costos en alza. En Santa Fe, la situación impacta de lleno en producciones clave como porcinos, lechería, arroz y algodón, que enfrentan márgenes cada vez más estrechos.
El Semáforo de Economías Regionales de Coninagro correspondiente a diciembre de 2025 mostró una desmejora general en el mercado porcino con un cambio destacado: la producción retrocedió de la categoría verde a amarillo, reflejando un deterioro en las condiciones de negocio.
El informe relevó un total de 4 economías en verde, 9 en amarillo y 6 en rojo, y expuso un escenario marcado por precios que, en muchos casos, no lograron acompañar la inflación y por costos que continúan en niveles elevados.
La producción porcina, bajo presión por el negocio
La actividad porcina fue el único sector que modificó su ubicación en el semáforo respecto del mes anterior. El paso de verde a amarillo estuvo explicado principalmente por el deterioro del componente de negocio, que dejó en evidencia una pérdida de competitividad y rentabilidad para los productores.
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Según el informe, en diciembre el precio pagado al productor fue de $1.816 por kilo de cerdo, lo que representó una caída mensual del 1% y un aumento interanual del 17%. Sin embargo, esa suba quedó muy por debajo de la inflación acumulada del 31,5% en el mismo período. Este desfasaje entre precios y costos fue determinante para el cambio de categoría.
En el plano productivo, la actividad mantiene señales relativamente positivas. El stock porcino alcanzó los 6 millones de cabezas al 31 de marzo de 2025, con una leve caída del 2% respecto del recuento anterior. A pesar de ello, la producción mostró un incremento del 3% interanual, con un total de 811 mil toneladas de carne porcina obtenidas en los últimos doce meses.
El componente de mercado presentó un comportamiento mixto. El consumo interno de carne de cerdo se ubicó en torno a los 18–19 kilos por habitante por año, con un crecimiento cercano al 10% interanual. En comercio exterior, las exportaciones generaron ingresos por 30 millones de dólares, un 12% más que en el período previo. No obstante, las importaciones registraron un fuerte salto del 130% interanual, al alcanzar los 165 millones de dólares, un factor que agregó presión sobre el mercado interno y los márgenes de la actividad.
Un semáforo con más señales de alerta que de recuperación
En términos generales, el Semáforo de Economías Regionales de Coninagro reflejó un escenario de recuperación heterogénea. El análisis se basa en tres componentes: negocio —que evalúa precios y costos—, productivo —que mide área, stock y producción— y mercado —que considera exportaciones, importaciones y consumo interno—.
Las actividades ubicadas en rojo fueron yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón. En la mayoría de estos sectores se observó un deterioro marcado del componente de negocio, con precios percibidos por los productores que no lograron seguir el ritmo de la inflación ni del aumento de los costos operativos, lo que derivó en una pérdida de rentabilidad y en dificultades para iniciar procesos de recuperación.
En contraste, las economías en verde —bovinos, ovinos, granos y miel— mostraron un desempeño más favorable. En estos casos, los precios crecieron por encima de la inflación, acompañados por indicadores productivos estables o en mejora y un buen comportamiento de los mercados.
En la franja amarilla se mantuvieron actividades como forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, aves, a las que en esta edición se sumó la producción porcina. Estos sectores presentaron señales mixtas, con precios rezagados frente a la inflación, demanda con escaso dinamismo y costos elevados, lo que prolonga los tiempos de recuperación.
El impacto en economías regionales clave de Santa Fe
Entre las economías regionales relevantes para Santa Fe, la lechería continuó en amarillo. En el componente de negocio, el precio del litro de leche al productor fue de $477, con estabilidad mensual, pero con una suba interanual de apenas 8%, muy por debajo de la inflación del 31,5%. En el plano productivo, el stock bovino en tambo alcanzó 2.928.000 cabezas, con un incremento interanual del 3%, mientras que la producción de leche totalizó 11.330 millones de litros en los últimos doce meses, un 9% más que en el período anterior. En el componente de mercado, el consumo interno pasó de 171 a 181 litros por habitante por año, lo que representó un aumento del 6% en el consumo per cápita, y las exportaciones sumaron 1.902 millones de dólares en los últimos doce meses, con un crecimiento interanual del 18%.
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El arroz, en tanto, permaneció en rojo. Si bien en diciembre el productor recibió $245.000 por tonelada, con una suba mensual del 9%, el valor real mostró una caída del 18% respecto de un año atrás. A nivel productivo, las proyecciones para la campaña 2025/26 anticipan una reducción del 13% en la superficie sembrada, aunque la campaña 2024/25 cerró con un aumento interanual del 23% en la producción. En el mercado externo, las exportaciones crecieron 48% en los últimos doce meses, mientras que las importaciones se redujeron.
El algodón también se ubicó en rojo y reflejó un panorama complejo. El precio recibido por el productor aumentó apenas un 9% interanual, muy por debajo de la inflación. A esto se sumó una fuerte caída de la superficie sembrada para la campaña 2025/26 y una disminución del 15% en la producción de la campaña anterior. En comercio exterior, las exportaciones retrocedieron 28%, mientras que las importaciones crecieron 73%.

