El mes comenzó con precipitaciones superaron los 100 milímetros en sectores del sudeste cordobés y estuvieron acompañadas por ráfagas intensas y caída de granizo. La GEA advierte sobre daños en cultivos, riesgos para el trigo que resta cosechar y posibles problemas de emergencia en las últimas sojas sembradas.
El inicio de noviembre estuvo marcado por tormentas severas en la zona núcleo, que dejaron cultivos volcados, lotes de maíz con daños importantes y sojas recién implantadas bajo evaluación. Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), unas 15.600 hectáreas estuvieron potencialmente expuestas al granizo, mientras que las lluvias también agregaron incertidumbre al cierre de la campaña triguera y al avance de la siembra de soja.
Tormentas severas: granizo y viento provocaron daños en los cultivos
La tormenta del martes 3 de noviembre fue la más intensa de la semana. En el sudeste de Córdoba se registraron lluvias superiores a los 100 milímetros, con acumulados zonales de entre 70 y 130 mm, acompañados por ráfagas muy fuertes y caída de granizo.
Los técnicos de Monte Buey y Corral de Bustos describieron el impacto sobre los cultivos: «Hay trigos revolcados por el viento, maíces barridos por completo y lotes de soja recién emergidos que deberán evaluarse para ser resembrados».
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En Córdoba también se reportaron daños en Justiniano Posse, Sacanta, Oncativo, Río Tercero y Embalse. En Santa Fe, los registros abarcan Armstrong, Bustinza, Timbúes, Pueblo Andino, Lucio V. López y Salto Grande.
El relevamiento preliminar de la GEA estima que 15.600 hectáreas estuvieron potencialmente expuestas al granizo, de las cuales 2.300 hectáreas recibieron el impacto de los núcleos de mayor intensidad.
Trigo: heladas, fusariosis y granizo ponen en duda los rindes
El trigo llegaba al tramo final del ciclo con expectativas de rindes de entre 40 y 50 qq/ha en varias localidades, con picos de hasta 60 qq/ha en Pergamino. Sin embargo, las heladas, la fusariosis y las tormentas agregan incertidumbre sobre el resultado de la campaña.
En Venado Tuerto, los técnicos describen daños por heladas muy variables entre lotes: «Tenés algunas con daño en la espiga completa y otras con la mitad afectada».

La fusariosis también genera preocupación. En Los Quirquinchos ya detectaron presencia de la enfermedad, mientras que en Junín advierten sobre posibles consecuencias de las condiciones húmedas: «Seguramente vamos a empezar a ver espigas blancas. Todavía no se manifiesta, pero con estas condiciones es preocupante».
En María Susana, por ahora, la incidencia es baja. No obstante, las lluvias abren otro interrogante para el cierre del cultivo: podrían lavar los granos y provocar pérdidas de peso.

Siembra de soja: 500.000 hectáreas implantadas en una semana
Las lluvias también condicionaron el ritmo de implantación de soja de primera. Durante la última semana se avanzó sobre unas 500.000 hectáreas y la siembra alcanzó el 30% del área prevista en la región núcleo, cuatro puntos porcentuales por encima del promedio de las últimas cinco campañas para esta fecha.
El norte de Buenos Aires lidera las labores, con el 50% de la superficie implantada. Le siguen el centro-sur de Santa Fe, con el 27%; el sur provincial, con el 22%, y el sudeste de Córdoba, con el 20%.
Pero las tormentas dejaron una preocupación adicional para los lotes sembrados inmediatamente antes de las precipitaciones: el posible efecto de planchazo, cuando una costra superficial dificulta la emergencia de las plántulas.
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En Venado Tuerto, los técnicos advirtieron sobre la situación de algunos productores: «Hubo gente que estuvo sembrando el lunes y luego le llovieron 60 milímetros arriba y ahora sale el sol fuerte. No sabemos cómo les va a ir con esa siembra». La evolución de esos lotes será determinante para establecer si las semillas logran emerger normalmente o si las condiciones obligan a realizar resiembras.

