El reporte de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario advierte que el trigo se acerca a su período crítico con 160.000 hectáreas en condición regular, mientras que el maíz ya cubre casi un millón de hectáreas pero comienza a encontrar límites para avanzar por la escasez de agua. La expectativa está puesta en las lluvias previstas para los próximos días.
La posibilidad de que se registren lluvias y tormentas aisladas durante el domingo genera expectativa entre los productores de la Zona Núcleo. Sin embargo, los pronósticos todavía anticipan precipitaciones poco generalizadas y de moderado volumen, por lo que la necesidad de lluvias sigue siendo elevada.
“Los modelos de pronóstico de corto plazo prevén un aumento de las temperaturas, seguido por el avance de un frente frío y precipitaciones que, por el momento, se anticipan como poco generalizadas y de moderado volumen”, explicó el consultor de la Bolsa de Comercio de Rosario Alfredo Elorriaga.
El trigo entra en la etapa de mayor demanda de agua
En lo que va de septiembre, la región núcleo acumuló entre 5 y 35 milímetros, frente a valores normales históricos que oscilan entre 30 y 70 milímetros para todo el mes. Al mismo tiempo, las reservas de agua en los perfiles vienen retrocediendo a medida que pasan los días.
LEÉ MÁS►Emergencia agropecuaria en La Gallareta: la Provincia amplió la asistencia por las inundaciones
La situación ya tiene impacto sobre el trigo. Según la GEA, unas 160.000 hectáreas, equivalentes al 10% del área implantada en la región, se encuentran en condición regular por la falta de agua. El año pasado, en cambio, había 55.000 hectáreas en esa condición, pero como consecuencia de los excesos hídricos. Actualmente, el 25% del trigo presenta una condición buena, el 50% está muy bueno y el 15% se encuentra en estado excelente.
La demanda de humedad aumenta porque el cultivo está próximo a ingresar en su período crítico. Un 1% de los lotes ya se encuentra con la espiga embuchada, principalmente en sectores del sudeste de Córdoba y centro-sur de Santa Fe. Otro 5% está desplegando la hoja bandera, el 52% se encuentra encañando y el 42% continúa en macollaje.
La falta de agua ya deja señales en los lotes
El déficit hídrico comienza a hacerse visible en distintos puntos de la región. En Marcos Juárez se observa amarillamiento de plantas, mientras que en Carlos Pellegrini aparecen síntomas en las hojas inferiores asociados a una menor absorción de nitrógeno.
A la falta de agua se suman los efectos de las heladas en algunos sectores. En Bigand se registraron daños foliares de distinta intensidad, condicionados por la variedad y el nivel de fertilización. En General Villegas, los trigos más adelantados aparecen afectados, con algunas hojas bandera quemadas.
En María Susana, donde el cultivo comienza a ingresar en espigazón, los técnicos advierten que tanto la falta de lluvias como las heladas tardías empiezan a modificar el potencial de rendimiento.
Mientras tanto, las enfermedades se mantienen contenidas. La mancha amarilla continúa presente, aunque las bajas temperaturas ralentizaron su evolución en Marcos Juárez. En distintos lotes se prevén aplicaciones de fungicidas para proteger la hoja bandera.
El maíz avanza, pero necesita humedad para seguir
La siembra de maíz 2026/27 alcanzó las 970.000 hectáreas, cerca del 40% del área intencionada, luego de incorporar unas 470.000 hectáreas en apenas una semana.
El avance es importante, aunque la disponibilidad de humedad comienza a convertirse en una limitante. En General Villegas, donde la siembra apenas llega al 5%, los lotes provenientes de trigo y soja de segunda todavía conservan humedad, pero sin margen suficiente. En los rastrojos de soja de primera, en cambio, son pocos los lotes que pueden sembrarse actualmente.
LEÉ MÁS►El Niño llega con lluvias dispares y las reservas de agua ya empiezan a bajar en el área triguera
El contraste dentro de la región es marcado: mientras el norte ya alcanzó el 85% de avance y en los alrededores de Carlos Pellegrini la siembra terminó, en Cañada de Gómez necesitan nuevas lluvias para retomar las labores. “Para retomar las labores se necesitan algunos milímetros que permitan recomponer la humedad superficial”, señalaron los técnicos.


