La firma duplicó sus depósitos regionales en el último año y medio y trabaja con una red global de desarrollo que nutre su oferta de fitosanitarios. Su portafolio ya reúne 55 productos para soja, maíz, trigo y girasol, con nuevas soluciones basadas en isoxaflutole y saflufenacil.
La innovación en protección de cultivos no termina en el desarrollo de un producto. Para Agroterrum, también implica contar con una estructura capaz de poner esa tecnología a disposición del productor cuando la necesita. En el marco del 34° Congreso de Aapresid, Juan Manuel Fernández, gerente de márketing de la firma, explicó a AIRE Agro cómo la compañía amplió su red logística en Argentina para acompañar una modalidad de compra que cambió en los últimos años.
Una red logística adaptada a las nuevas necesidades
El ejecutivo destacó que la firma trabaja en el país con depósitos regionales que abastecen a su red de distribuidores y permiten acortar los tiempos de respuesta frente a las necesidades de cada zona productiva.
La empresa casi duplicó esa estructura durante el último año y medio. La decisión respondió, según explicó Fernández, a un cambio en la forma en que productores y distribuidores administran sus existencias.
“Hoy los productores no se abastecen como hace más de cinco años, sino que tienen un stock bastante limitado”, señaló. La misma situación se observa en los distribuidores, por lo que la firma busca disponer de productos próximos a las regiones donde serán utilizados.

La estrategia contempla además las particularidades productivas de cada zona. “Podemos tener diferentes productos de acuerdo a cada una de las regiones y los cultivos que puedan satisfacer rápidamente la necesidad del productor”, explicó Fernández.
Así, la logística se incorporó como uno de los pilares de la propuesta de Agroterrum, junto con el desarrollo de productos y el acompañamiento técnico.
Una compañía global con desarrollo orientado al mercado
Agroterrum comenzó a operar en Argentina en 2023, con foco en la fabricación, distribución y comercialización de fitosanitarios. En estos tres años, la compañía desarrolló presencia en el mercado nacional y amplió progresivamente su oferta.
La estructura internacional constituye una de las fuentes de innovación de la empresa. Tiene presencia en más de 100 países, cuenta con 10 fábricas a nivel global —cuatro de ellas en China— y dispone de dos centros de investigación y desarrollo.
El esquema parte de las necesidades detectadas en los distintos mercados. La información recogida en los puntos de venta y en el contacto con productores se transmite a los equipos de desarrollo, que trabajan sobre nuevas alternativas.
“Buscamos esto: estar cerca del productor, un buen asesoramiento y, sobre alguna deficiencia que vayamos encontrando, trasladarla hacia el mercado chino”, resumió Fernández.
El proceso permite identificar problemas específicos, desarrollar alternativas y luego evaluar su comportamiento antes de incorporarlas a la oferta comercial.
Un portafolio de 55 productos
Actualmente, el portafolio de Agroterrum está compuesto por 55 productos. Alrededor del 70% corresponde a herbicidas, mientras que el resto se distribuye entre fungicidas e insecticidas.
La propuesta está orientada a acompañar las distintas etapas de los principales cultivos agrícolas, desde el barbecho y la presiembra hasta la cosecha. Entre los cultivos alcanzados se encuentran soja, maíz, trigo y girasol.
Para esta campaña, la firma destacó como novedades las soluciones basadas en isoxaflutole y saflufenacil, ingredientes activos que ya cuentan con presencia en el mercado y que Agroterrum incorporó a su propuesta.
La compañía utiliza principalmente el ingrediente activo como denominación comercial de sus productos. Así, por ejemplo, comercializa Saflufenacil Agroterrum y Glifo 75.7 Agroterrum.
“En un mercado de commodities, donde hay muchas marcas, buscamos principalmente diferenciarnos y que la marca de la empresa sea la que se lleve el conocimiento del mercado”, explicó Fernández.
Tecnología, asesoramiento y una mirada de largo plazo
La estrategia de Agroterrum parte de una concepción de la protección de cultivos que excede la aplicación de un fitosanitario. La empresa plantea combinar productos, conocimiento técnico, planificación y acompañamiento durante la campaña.
En un escenario donde las decisiones de inversión requieren mayor eficiencia, la firma apunta a que la tecnología y el asesoramiento contribuyan a sostener la productividad y cuidar los márgenes. “Queremos seguir invirtiendo en un portafolio sólido, en innovación y en el desarrollo de relaciones de largo plazo con nuestros clientes”, sostuvo Fernández.
