Según Meprolsafe y Carsfe, las usinas plantean un escenario de abundancia de materia prima con restricciones de mercado, por lo que anticiparon que el precio podría recortarse un 12% en dólares. Para contrarrestarlo, proponen frenar o hasta reducir la cantidad de litros producidos.
Tras la última reunión de la Mesa Provincial de Lechería, en Santa Fe se reavivó la histórica disputa entre la producción primaria y la industria. En este contexto, los dirigentes tamberos llamaron a sus pares a adoptar una “actitud incómoda”: aplicar estrategias para no acrecentar la oferta de leche o, incluso, disminuirla.
Advertencias de la industria por sobreproducción
Un comunicado conjunto de la Mesa de Productores Lecheros de Santa Fe (Meprolsafe) y Carsfe advierte que, bajo el argumento de una superproducción de materia prima, las usinas alertaron sobre la dificultad de industrializar ese mayor volumen, con la consiguiente baja en el precio al productor.
El documento incluye estadísticas oficiales que muestran que, en el primer bimestre del año, la producción nacional de leche fue cercana a los 1.800 millones de litros, el mayor volumen para ese período desde 2015. “De mantenerse la tendencia, dado que se cuenta con el volumen y la calidad de alimento, la producción anual sería superior a la de 2025”, sostienen.
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Un escenario alentador, pero con señales de alerta
Pese a tratarse de un panorama alentador para los productores, las entidades manifestaron que se enfrentan a “una industria que expone su preocupación y nos pone en alerta, ya que no podría industrializar ese volumen de producción y, de hacerlo, no sabría cómo colocarlo en el mercado”.
El referente lechero de Carsfe, Alfredo Trionfini, señaló a AIRE Agro que las usinas “plantearon como posibilidad —o como escenario en análisis— que, ante el aumento de la producción, el precio podría ubicarse en torno a los 30 centavos de dólar por litro en el pico productivo”.
Impacto en precios y costos
Frente al último precio informado por Siglea, de u$s 0,341 en febrero, se trataría de una reducción cercana al 12%. La caída resulta aún más significativa si se compara con los u$s 0,42 alcanzados en 2024.
Aunque el recorte no sería inmediato —ya que la curva de producción alcanza su máximo en primavera, o incluso antes si el invierno es benigno—, Trionfini advirtió que podría darse en un contexto de aumento sostenido de costos, impulsado principalmente por el combustible.
Un “escenario incómodo y confuso”
En el documento, las entidades describen un “escenario incómodo y confuso”. Por un lado, destacan los mensajes oficiales de estímulo a la producción —tanto verbales como materiales—, que derivaron en el mayor volumen de los últimos años: en 2025 se alcanzaron los 11.500 millones de litros.
Por otro lado, mencionan las advertencias de la industria sobre un posible “cuello de botella”, debido a la menor demanda y a problemas financieros en varias empresas. “¿Cuántos litros le resulta cómodo a la industria que el sector primario produzca?”, plantearon como “la gran pregunta”.
Mercado, stocks y capacidad industrial
Las entidades también señalan que el stock de productos elaborados no se incrementó y que la capacidad ociosa industrial ronda el 50%. Reconocen, además, que el mercado está “duro” y “difícil”, aunque la situación afecta a todos los actores por igual.
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“Hay faltante de quesos blandos, que es el producto que las industrias colocan cuando necesitan liquidez, y eso hoy no está. Vemos que los mercados externos están abiertos, entonces no cierra. Pareciera un aprovechamiento por parte de la industria de una realidad o de un ‘run run’ que no es tal”, resumió Trionfini.
Estrategias para reducir la oferta de leche
Frente a este diagnóstico, la dirigencia tambera propone a los productores “barajar otras opciones” para recortar la oferta de materia prima. Entre las medidas sugeridas se encuentran:
- Comercializar el grano cosechado, en lugar de procesarlo y almacenarlo, para mejorar la liquidez y reducir deudas.
- Aprovechar el buen precio de la carne y acelerar el descarte de animales improductivos o no saneados, priorizando rodeos más jóvenes.
- Poner en el mercado hembras destinadas a reposición.
- Frenar inversiones en infraestructura y equipamiento hasta que mejore el panorama económico del sector lechero.

