Hubo acumulados superiores a los promedios históricos en amplios sectores de la provincia, aunque con marcadas diferencias entre regiones. Los registros de la Zona Núcleo y de las estaciones del INTA Rafaela muestran dónde se concentraron los excesos y en qué áreas las lluvias quedaron por debajo de lo normal.
El año 2025 cerró con un régimen de lluvias por encima de los últimos años en gran parte del área agrícola central del país, aunque con marcadas diferencias espaciales.
Un 2025 más lluvioso que 2024 en la Zona Núcleo
En la Zona Núcleo, según la Guía Estratégica para el Agro de la Bolsa de Comercio de Rosario, el promedio anual alcanzó los 1.222 milímetros, lo que representa un incremento del 21% respecto de 2024, equivalente a 260 mm adicionales, y un valor que supera incluso el límite superior del rango histórico de los últimos 30 años.
Este comportamiento general encuentra matices cuando se observan los registros de las Agencias de Extensión Rural (AER) dependientes de la Estación Experimental Agropecuaria Rafaela del INTA, que permiten ampliar el análisis hacia el centro y norte de la provincia de Santa Fe.
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En Gálvez, localidad ubicada en el norte de la Zona Núcleo, el total acumulado en 2025 fue de 1.146 mm. El registro supera en 173 mm al total de 2024 (973 mm), lo que implica un aumento interanual del 18%. En relación con la media histórica de 1038 mm, 2025 se ubicó un 10,4% por encima del promedio.
Un comportamiento aún más marcado se observó en Carlos Pellegrini, también en el norte de la Zona Núcleo. Allí, las precipitaciones totalizaron 1212 mm, frente a 915 mm en 2024, lo que representa 297 mm más, es decir, un incremento del 32% interanual. Comparado con su media histórica de 959 mm, el año 2025 cerró con un excedente del 26,4%, consolidándose como un año claramente húmedo para la zona.
Estos registros son consistentes con la estadística observada por la GEA, que destacó al sudeste y al norte de la región núcleo como áreas con los mayores excedentes interanuales.

San Justo, la excepción en el centro-norte provincial
En el centro de la provincia de Santa Fe, la AER Esperanza registró uno de los mayores acumulados del área bajo análisis. En 2025 se midieron 1.168 mm, frente a 812 mm en 2024, lo que implica 356 mm adicionales y un salto interanual del 43,8%. Respecto de la media histórica de 1110 mm, el año cerró un 5,2% por encima del promedio, confirmando un escenario húmedo, aunque más alineado con los valores normales que en la Zona Núcleo.
En San Justo, ubicada en el centro-norte provincial, el comportamiento fue distinto. El total anual de 2025 alcanzó 848 mm, por debajo de los 934 mm registrados en 2024, lo que implica una caída interanual del 9,2%. Además, el valor quedó 21% por debajo de la media histórica de 1074 mm, posicionando a esta zona como una de las excepciones dentro del patrón general más húmedo del año.
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Más al norte, en el noroeste de Santa Fe, la AER Ceres acumuló 773 mm en 2025, frente a 697 mm en 2024, con un incremento de 76 mm, equivalente a un aumento interanual del 10,9%. Sin embargo, al comparar con la media histórica de 875 mm, el año cerró con un déficit del 11,7%, lo que indica que, pese a la mejora respecto del año anterior, las lluvias no alcanzaron a recomponer plenamente los valores normales.

Diciembre cortó la racha de lluvias en la Zona Núcleo
El trabajo de la GEA muestra que, luego de cinco meses consecutivos con precipitaciones por encima de los valores medios, diciembre introdujo un cambio en el patrón pluvial de la Zona Núcleo. El mes cerró con un acumulado promedio de 80 mm, lo que representa un 27% menos que el valor histórico, estimado en torno a los 110 mm. Más allá del volumen total, el rasgo distintivo fue la alta irregularidad espacial de las lluvias, con amplias áreas que registraron déficits marcados y otras que lograron superar la media mensual.
Los menores acumulados se concentraron principalmente en el norte bonaerense y sectores del sudeste cordobés, con registros mensuales que oscilaron entre 40 y 55 mm, mientras que en puntos del centro-sur santafesino y del sudeste de Córdoba se observaron valores superiores a la media, con picos que superaron los 150 mm.
Impacto de diciembre en la campaña de maíz y soja
Desde el punto de vista productivo, las lluvias registradas durante el sábado 20 y domingo 21 de diciembre resultaron determinantes para sostener el período crítico del maíz y apuntalar el desarrollo inicial de la soja de primera. Sin embargo, la aleatoriedad de los eventos posteriores, combinada con temperaturas máximas superiores a los 30 °C, comenzó a reflejarse en el estado hídrico de los suelos.

Al cierre del mes, las reservas de agua en el primer metro de profundidad se ubicaron entre regulares y escasas en gran parte de la región, configurando un escenario similar al de fines de 2024, cuando más del 50% del área agrícola presentaba condiciones de déficit hídrico. Si bien el cultivo aún no muestra daños generalizados, la continuidad de la campaña de maíz y soja queda condicionada a la ocurrencia de nuevas precipitaciones durante las primeras semanas del verano.
Excesos hídricos y eventos extremos en el NEA
El déficit relativo de diciembre en la Zona Núcleo tuvo su contracara en el norte del país, particularmente en el NEA, donde las precipitaciones alcanzaron valores muy por encima de los promedios históricos. En amplias zonas de Chaco, Corrientes y Santiago del Estero, las lluvias de diciembre duplicaron e incluso triplicaron los valores normales, generando anegamientos e inundaciones.
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El caso más extremo se registró en la ciudad de Corrientes, con 530 mm acumulados en el mes, un valor que equivale a 3,5 veces el promedio histórico y que no encuentra antecedentes comparables desde 1996. Situaciones similares se observaron en Ituzaingó (457 mm), Resistencia (406 mm), Oberá (342 mm) y Federal (293 mm), entre otras localidades del NEA y el norte mesopotámico.
